Siempre hemos querido dejar claro en este este blog que para preparar una crema básica nutritiva nos bastará con un buen aceite o manteca y cera de abejas para realizar la emulsión. Como sabéis, la cera de abejas tiene muchísimas propiedades para acondicionar la piel, y en combinación con los aceites o mantecas produce unas cremas y ungüentos con muchísimas propiedades que se absorben íntegramente en nuestra epidermis. Además, este tipo de cremas no necesitan de conservantes.

Sin embargo, si vuestra piel es grasa o vivís en un lugar donde hace mucho calor y se suda mucho tal vez pueda ser interesante preparar una de estas cremas con fase acuosa cuya textura es mucho más ligera.

Además, si le añadís pigmentos a una emulsión de este tipo es muy fácil convertir vuestra crema en una BB cream facial que, como sabéis, es una crema de día con un poquito de coloración efecto maquillaje para cubrir imperfecciones y que queda muy bien. (Intentaremos añadir receta en una próxima entrada)

Puede parecernos al principio que conseguir estos ingredientes es un poco costoso, pero pensad que son muy rentables y que con ellos podréis formular muchas y diferentes cremas.

Para preparar esta loción hidratante se tardan 5 minutos de reloj.

Ingredientes:

6 partes de fase acuosa (agua)

4 partes de fase oleosa (aceite)

3 partes de éster de azúcar

Y un 1% Cosgard* (el conservante siempre es opcional)

*Creemos que, aunque tengáis la piel sensible o atópica, merece la pena que probéis a utilizar un conservante de los que se usan en cosmética natural (Cosgard, ESP, Leucidal) pues son muy suaves y no suelen dar problemas. Con todo y con eso, nunca hay que descartar el efecto biocida de los conservantes que pueden causarle problemas a algunas pieles delicadas. Con el conservante siempre alargaremos la vida útil de nuestra crema, pero si los conservantes nos dan problemas (pieles atópicas, etc.) siempre podemos mantener nuestra crema en la nevera durante un par de semanas.

Opciones con las medidas:

Si vuestra piel es grasa podéis eliminar una parte de la fase oleosa. Al contrario, si es muy seca podéis eliminar una parte de la fase acuosa.

Recordad que siempre una parte es un volumen. Por ejemplo: una cucharada, una cucharadita, una tacita. Variará según lo que vayáis a utilizar como medidor.

La receta podría formularse así, por ejemplo:

6 tbsp (cucharadas de 15 grs) de hidrolato o infusión de manzanilla (especial pieles sensibles)

4 tbsp de aceite de almendras

3 tbsp de éster de azúcar (sucrose stearate)

Y unos 2 ml de conservante pues estaremos preparando unos 200ml de producto

Preparación:

Verteremos el aceite en un tazón y a continuación le agregaremos el éster de azúcar removiendo muy bien con la varilla.

Ahora verteremos el hidrolato y lo mezclaremos vigorosamente durante 2 minutos hasta que la mezcla empiece a espesar y a blanquear.

Por último, agregaremos el conservante si así lo deseamos para preservar nuestra crema de los microorganismos y, opcionalmente, vitamina E o algún AE de tratamiento. Ahora ya podemos envasar nuestra loción hidratante.

IDEAS DE POSIBLES RECETAS

Tratamiento facial para piel normal

4 partes de agua

1 parte de hidrolato de rosas

1 parte de gel de aloe vera

4 partes de aceite de albaricoque

3 partes de éster de azúcar

Conservante

5 gotas de AE de ylang ylang

Tratamiento facial para pieles grasas

4 partes de hidrolato de lavanda

2 partes de gel de aloe vera

3 partes de aceite de avellana

3 partes de éster de azúcar

Conservante

5 gotas AE de árbol de té

Cuidado facial para pieles secas

5 partes de hidrolato de azahar

4 partes de aceite de argán

3 partes de éster de azúcar

Conservante

5 gotas de AE de jazmín

CONSEJOS ÚTILES:

El éster de azúcar produce emulsiones finas, no muy espesas, no muy grasas y rápidamente absorbidas por la piel. Estas cremas son perfectas para pieles grasas, normales, o mixtas. Si tenéis una piel realmente seca, este tipo de crema no os será lo suficientemente cómoda. Es preferible que escojáis una crema a base de cera emulsionante. O, mejor aún, una crema a base de cera de abejas y mantecas.

De entre los conservantes que es posible utilizar en cosmética natural (como el Leucidal, el Cosgard, la plata coloidal o el ESP); este último, por su acidez, tiende a hacer las cremas a base de éster de azúcar inestables. Será mejor por tanto que utilicéis otro diferente. Como ya hemos comentado, las cremas a base de cera de abejas y mantecas no necesitan un conservante, sólo un antioxidante como la vitamina E para prevenir el enranciamiento de las grasas.

Una máxima en “cosmética natural” es que no aumentéis innecesariamente la cantidad de ingredientes cosméticos activos de vuestras cremas siempre que los elijáis sabiamente, no es necesario usar 50 y además es contraproducente porque algunos principios activos, por su acidez, tienden a desestabilizar las emulsiones, o, a veces, resultan incompatibles entre ellos.

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