¿Eres de los de jabón en pastilla o de los de jabón líquido?

Si eres de los segundos, te gustará esta receta con la que podrás preparar un jabón de manos líquido o un gel de ducha con las mismas propiedades que los mejores jabones naturales saponificados en frío.

Necesitaremos la pasta de jabón potásico que, previamente (en nuestra entrada sobre pasta de jabón potásico), hemos elaborado.

ES EL MOMENTO DE LLEVAR NUESTA PASTA DE JABÓN AL BAÑO MARÍA y diluirla con agua para preparar nuestro gel de ducha, jabón de manos, etc…

Normalmente, para una parte de pasta, añadiremos tres de agua. Como siempre, la ratio va en gustos y dependerá de lo espeso que queramos que nos quede nuestro gel o jabón.

Ahora, con nuestra pasta ya fría, es el momento de que le añadamos los aceites esenciales, si así lo preferimos. En principio, unas gotitas bastarán para darle un buen aroma.

Tened en cuenta que no estamos preparando un gel o champú de tratamiento, sino un producto de uso diario y que, como sabéis, los AE tienen fuertes capacidades biocidas que, personalmente, opinamos que debemos restringir a las necesidades de un tratamiento. El uso diario de agentes biocidas puede llevar a irritar nuestra piel.

Por ejemplo, nosotros utilizamos unas gotitas tan sólo de laurel o lavanda, que le dan un buen aroma y son bastante suaves.

En el video que os mostramos a continuación, hemos utilizado ESP (extracto de semillas de pomelo) en lugar de aceites esenciales porque, además de actuar como conservante natural, le aporta un aroma cítrico al gel de ducha que nos encanta.

Si teneis la piel muy sensible, es posible también, si así lo queréis, no añadir ningún tipo de aceites esenciales y dejarlo sólo con el aroma del jabón natural que suele ser bastante bueno.

En cualquier caso, el jabón de potasa natural, si está bien cocinado, se conserva muy bien durante mucho tiempo.

 

 

 

AHORA VAMOS CON EL PROCESO

Una buena ratio para preparar nuestro gel de ducha sería, por ejemplo:

Una parte de pasta de jabón (por ejemplo, 115 grs)

Por tres partes de agua* destilada (345 g)

Y unas cucharaditas de glicerina vegetal, o aceite vegetal de calidad, para hacerlo más emoliente para vuestra piel.

*(En esta receta que os mostramos en las fotos nosotros sólo pusimos 1’5 partes (173 g de agua) y ha quedado un poquito espeso, pero si ese es vuestro gusto también es posible).

Y, por último, opcionalmente, unas gotitas de aceite esencial, o de extracto de semillas de pomelo* como en este caso ha sido. *Imagino que todos sabéis que el ESP (extracto de semillas de pomelo) se toma diluido en una infusión, por ejemplo, para ayudar a combatir infecciones.

Si le añadís agua destilada en lugar de agua corriente, vuestro jabón se mantendrá transparente y bonito. Si, como a mí me ocurre, esto no os importa mucho, una buena idea es que le añadáis agua de mar porque tiene innumerables propiedades para la piel.

ES POSIBLE RELLENARLO CON AGUA DE MAR

En este caso, habréis de añadir 3’5 partes de agua por una de pasta de jabón porque la sal que contiene el agua de mar tiende a espesar vuestro gel de jabón potásico de manera natural.

Habréis notado, sin duda, que cuando salís del mar vuestra piel está como más tersa y estirada, las pequeñas cicatrices y marcas desaparecen y vuestra piel se reafirma. El agua de mar actúa como cicatrizante, ayuda a cerrar heridas y a la vez limpia en profundidad la piel. Todo esto es debido a la cantidad de minerales que el agua de mar contiene y que hacen que aumente la elasticidad y la flexibilidad de la piel más seca y deshidratada. Contribuye, además, a la formación natural de colágeno, ácido hialurónico y elastina. En verdad pocos productos naturales encontrareis tan llenos de propiedades. 

Por todo ello, utilizar jabón casero con agua de mar para tratar las pieles con acné, psoriasis, problemas cutáneos, picores, etc. es una muy buena idea. Los oligoelementos en el agua de mar, como el yodo, zinc, potasio, etc. entre otros, contribuyen a la renovación celular y a evitar los problemas de las pieles afectadas de dermatitis.

También si lo vais a utilizar como champú, es posible que le añadáis agua de mar y vuestro cabello quedará con volumen, saludable y bonito. En principio, el jabón potásico no es muy interesante como champú porque hace poca espuma, pero si sois de las que os laváis el pelo a diario, este champú no castiga el pelo en absoluto y, con el añadido del agua de mar, le aporta mucho volumen.

OTRA OPCIÓN

Sería utilizar una pasta de jabón potásico ya preparada, como las pastas que venden firmas como la de Jabones Beltrán en España. Esta pasta de jabón es posible encontrarla en supermercados, incluso, como Mercadona.

 

A partir de unas cucharadas de esta pasta de jabón potásico natural y agua ya podéis preparar vuestro gel de ducha siguiendo la ratio antes indicada.

Agua de mar: un 3’5 % de sal. Entonces a 500 grs de agua le corresponden unos 18 grs de sal.

OTRA POSIBLE SOLUCIÓN para elaborar jabón líquido ecológico.

No es la solución perfecta porque al no utilizar potasa cáustica, sino sosa cáustica en su elaboración, estos geles tienden a gelificarse y hay que sacudirlos antes de cada uso, pero si no os atrevéis con la receta de potasa cáustica, es una solución también bastante buena.

A partir de una pastilla de jabón natural (nunca jabón de tocador) rallado.

Ingredientes:

Jabón natural de aceites naturales en pastilla.

Agua destilada o agua de mar (tres tazas por cada una de jabón rallado)

Un par de cucharaditas de glicerina líquida o aceite de oliva

Pasos para elaborar el jabón líquido:

Rallamos la pastilla de jabón. Si no tenéis rallador podéis cortar la pastilla en pedacitos pequeños y finos que también funciona.

Calentamos agua en una olla. El triple de agua que los gramos de jabón rallado, más o menos.

Introducimos el jabón rallado en el agua y lo disolvemos a fuego lento.

Una vez apaguemos el fuego y saquemos nuestro jabón líquido, ya podemos empezar a añadirle los AE de nuestra elección, o no, y, también unas cucharaditas de glicerina o aceite vegetal de calidad para hacer vuestro gel de ducha más emoliente.

Ya podéis envasarlo en un frasco dosificador para geles, os recomendamos que sacudáis de vez en cuando el jabón si veis que comienza a gelificarse, pues, como sabéis, los jabones elaborados con sosa cáustica tienen tendencia a solidificarse, al contrario de lo que ocurre con los geles elaborados con potasa.

Si habeis preparado este gel, dejadnos vuestros comentarios:)

 

 

 

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